La Nebulosa Omega: Entre Polvo y Luz


Hay algo que me gusta especialmente de esta fotografía de M17: cuanto más tiempo la observas, menos parece una nube.


Al principio vemos una región luminosa, irregular, atravesada por franjas oscuras. Hay zonas que parecen encenderse y otras que se pierden en la oscuridad. El conjunto tiene el aspecto de una estructura casi sólida, como si pudiéramos tocarla.


Pero M17 está a unos 5.500 años luz de nosotros.


Lo que estamos viendo es luz que comenzó su viaje cuando en la Tierra todavía faltaban miles de años para que aparecieran las primeras ciudades.


La fotografía nació, además, de una noche mucho más cercana: desde el patio, acumulando 24 exposiciones de dos minutos y dejando que el telescopio recogiera, poco a poco, una luz demasiado débil para que nuestros ojos pudieran verla así.


Y cuando conseguimos reunir suficiente luz, aparece una historia extraordinaria.


M17 es una enorme región de formación estelar en la constelación de Sagitario. Allí, dentro de una gran nube de gas y polvo, se encuentra NGC 6618, un cúmulo extremadamente joven.


Su edad estimada ronda los 650.000 años, aunque distintas técnicas sitúan su juventud en valores próximos al millón de años.


Para ponerlo en perspectiva, el Sol tiene unos 4.600 millones de años.


NGC 6618 todavía está dando sus primeros pasos.


Y esos primeros pasos son especialmente intensos.


Entre sus estrellas hay al menos 16 estrellas de tipo O, algunas de las estrellas más masivas y luminosas que existen. También hay más de un centenar de estrellas de tipo B.


Son estrellas enormes, calientes y extraordinariamente energéticas.


Su radiación ultravioleta alcanza el gas que las rodea y arranca electrones de los átomos de hidrógeno. El gas queda ionizado y comienza a emitir luz. Una parte muy característica de esa luz corresponde al hidrógeno, cuya emisión H-alfa se encuentra en la zona roja del espectro.


Ese rojo que registra una cámara astronómica tiene, por tanto, una historia física detrás.


No estamos coloreando simplemente una nube.


Estamos haciendo visible un gas que está siendo iluminado y transformado por las estrellas que contiene.


Y entonces aparecen las zonas oscuras.


Son importantes precisamente porque no brillan.


En ellas se concentra material frío: gas molecular y polvo que absorben la luz visible. La fotografía nos muestra solamente una parte de M17, aquella que la luz consigue atravesar. Más allá de esas regiones oscuras hay mucho más material, que los telescopios infrarrojos y de radio pueden estudiar aunque nuestros ojos no puedan verlo.


Es una de las paradojas de la astrofotografía: a veces, lo que parece vacío es simplemente algo que todavía no hemos aprendido a mirar.


Además, las estrellas jóvenes de NGC 6618 no están iluminando pasivamente su entorno.


Sus vientos estelares expulsan materia a velocidades enormes. La radiación y esos vientos empujan el gas, comprimen algunas regiones y excavan otras. En el interior de M17 se ha detectado incluso una burbuja de gas extremadamente caliente, con temperaturas de varios millones de grados.


Todo esto ocurre mientras, en otras partes de la nube, continúa la formación de nuevas estrellas.


M17 está viviendo una especie de transición.


La misma nube que proporciona el material para fabricar nuevas estrellas está siendo modificada por las estrellas que ya han nacido en ella.


Es una relación mucho más interesante que la simple imagen de una estrella naciendo dentro de una nube.


Porque las estrellas también cambian su entorno.


Y ese proceso puede llegar a influir en las siguientes generaciones de estrellas.


Todavía quedan preguntas abiertas. No sabemos hasta qué punto la actividad de las estrellas masivas favorece el nacimiento de nuevas estrellas o, por el contrario, termina dispersando el material necesario para formarlas. Probablemente ocurran ambas cosas en diferentes lugares y momentos.


Eso es precisamente lo fascinante.


M17 no es una escena congelada.


Es un lugar que está cambiando.


Cuando hice esta fotografía, yo solamente tenía delante una pequeña región del cielo de Sagitario. Una pantalla, el telescopio, la espera y esos minutos que van acumulándose hasta conseguir que una señal débil empiece a convertirse en imagen.


Pero la cámara estaba recogiendo algo mucho más antiguo que mi noche de observación.


Cada fotón había salido de M17 hacía unos 5.500 años.


Había atravesado el espacio durante todo ese tiempo.


Y finalmente terminó sobre el sensor de mi cámara.


Quizá por eso una fotografía astronómica tiene algo especial.


No solamente representa un lugar.


Registra un encuentro entre una historia que ocurrió muy lejos y un instante de nuestra propia vida.


En M17, las estrellas jóvenes están transformando la nube que las vio nacer.


Y nosotros, desde aquí, podemos detenernos unos minutos para contemplarlo.


La cámara recoge la luz.


La ciencia nos cuenta qué está ocurriendo.


Y la atención hace posible que todo eso deje de ser simplemente una imagen.


Presta atención.


Asómbrate.


Cuéntalo.


Desde mi patio en Quijorna 24 imágenes de 120sg (48 minutos total) adquiridas con NINA, apiladas con Siril. 

Para mirar un poco más lejos

Stoop et al. (2024), The early evolution of young massive clusters II: The kinematic history of NGC 6618/M17. A&A 681, A21. Gaia DR3: distancia 1.675 kpc y edad cinemática 0,65 ± 0,25 Myr. 

UvA DARE +1
Bordier et al. (2022), The origin of close massive binaries in the M17 star-forming region. Distancia y población masiva de NGC 6618. 

A&A
Liu, Yang & Chen (2022), Gamma-ray observation towards the young massive star cluster NGC 6618 in the M17 region. Evidencia de emisión gamma asociada al cúmulo y discusión de su interacción con el medio. 
arXiv

[Estudio MNRAS 2023], Spatial distributions and kinematics of shocked and ionized gas in M17. Estructura cometaria, gas ionizado, choques y feedback. 
OUP Academic

[Estudio A&A 2025], ALMA detections of circumstellar disks in the giant H II region M17. Actualización de la distancia (~1,7 kpc), población masiva y discos circumestelares de estrellas jóvenes. 

Comentarios